Santa Biblia — Reina-Valera 1909 · RV1909

Job 12

Elegir capítulo 12 de 42
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1Y RESPONDIÓ Job, y dijo:

2Ciertamente que vosotros sois el pueblo; y con vosotros morirá la sabiduría.

3También tengo yo seso como vosotros; no soy yo menos que vosotros: ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto?

4Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca á Dios, y él le responde: con todo, el justo y perfecto es escarnecido.

5Aquel cuyos pies van á resbalar, [es como] una lámpara despreciada de aquel que está á sus anchuras.

6Prosperan las tiendas de los ladrones, y los que provocan á Dios viven seguros; en cuyas manos él ha puesto [cuanto tienen].

7Y en efecto, pregunta ahora á las bestias, que ellas te enseñarán; y á las aves de los cielos, que ellas te lo mostrarán:

8O habla á la tierra, que ella te enseñará; los peces de la mar te [lo] declararán también.

9¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo?

10En su mano está el alma de todo viviente, y el espíritu de toda carne humana.

11Ciertamente el oído distingue las palabras, y el paladar gusta las viandas.

12En los viejos está la ciencia, y en la larga edad la inteligencia.

13Con Dios está la sabiduría y la fortaleza; suyo es el consejo y la inteligencia.

14He aquí, él derribará, y no será edificado: encerrará al hombre, y no habrá quien le abra.

15He aquí, él detendrá las aguas, y se secarán; él las enviará, y destruirán la tierra.

16Con él está la fortaleza y la existencia; suyo es el que yerra, y el que hace errar.

17El hace andar á los consejeros desnudos [de consejo], y hace enloquecer á los jueces.

18El suelta la atadura de los tiranos, y ata el cinto á sus lomos.

19El lleva despojados á los príncipes, y trastorna á los poderosos.

20El impide el labio á los que dicen verdad, y quita á los ancianos el consejo.

21El derrama menosprecio sobre los príncipes, y enflaquece la fuerza de los esforzados.

22El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca á luz la sombra de muerte.

23El multiplica las gentes, y él las destruye: él esparce las gentes, y las torna á recoger.

24El quita el seso de las cabezas del pueblo de la tierra, y háceles que se pierdan vagueando sin camino:

25Van á tientas como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos.