Santa Biblia — Reina-Valera 1909 · RV1909

Job 8

Elegir capítulo 8 de 42
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1Y RESPONDIÓ Bildad Suhita, y dijo:

2¿Hasta cuándo hablarás tales cosas, y las palabras de tu boca serán [como] un viento fuerte?

3¿Acaso pervertirá Dios el derecho, ó el Todopoderoso pervertirá la justicia?

4Si tus hijos pecaron contra él, él los echó en el lugar de su pecado.

5Si tú de mañana buscares á Dios, y rogares al Todopoderoso;

6Si fueres limpio y derecho, cierto luego se despertará sobre ti, y hará próspera la morada de tu justicia.

7Y tu principio habrá sido pequeño, y tu postrimería acrecerá en gran manera.

8Porque pregunta ahora á la edad pasada, y disponte para inquirir de sus padres de ellos;

9Pues nosotros somos de ayer, y no sabemos, siendo nuestros días sobre la tierra como sombra.

10¿No te enseñarán ellos, te dirán, y de su corazón sacarán palabras?

11¿Crece el junco sin lodo? ¿crece el prado sin agua?

12Aun él en su verdor no será cortado, y antes de toda hierba se secará.

13Tales son los caminos de todos los que olvidan á Dios: y la esperanza del impío perecerá:

14Porque su esperanza será cortada, y su confianza es casa de araña.

15Apoyaráse él sobre su casa, mas no permanecerá en pie; atendráse á ella, mas no se afirmará.

16[A manera de un árbol], está verde delante del sol, y sus renuevos salen sobre su huerto;

17Vanse entretejiendo sus raíces junto á [una] fuente, y enlazándose hasta un lugar pedregoso.

18Si le arrancaren de su lugar, éste negarále entonces, [diciendo]: Nunca te vi.

19Ciertamente éste será el gozo de su camino; y de la tierra de donde se [traspusiere], nacerán otros.

20He aquí, Dios no aborrece al perfecto, ni toma la mano de los malignos.

21Aun henchirá tu boca de risa, y tus labios de júbilo.

22Los que te aborrecen, serán vestidos de confusión; y la habitación de los impíos perecerá.