Santa Biblia — Reina-Valera 1909 · RV1909

Job 16

Elegir capítulo 16 de 42
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1Y RESPONDIÓ Job, y dijo:

2Muchas veces he oído cosas como estas: consoladores molestos sois todos vosotros.

3¿Tendrán fin las palabras ventosas? ó ¿qué te animará á responder?

4También yo hablaría como vosotros. Ojalá vuestra alma estuviera en lugar de la mía, que yo os tendría compañía en las palabras, y sobre vosotros movería mi cabeza.

5[Mas] yo os alentaría con mis palabras, y la consolación de mis labios apaciguaría [el dolor vuestro].

6Si hablo, mi dolor no cesa; y si dejo [de hablar], no se aparta de mí.

7Empero ahora me ha fatigado: has tú asolado toda mi compañía.

8Tú me has arrugado; testigo es mi flacura, que se levanta contra mí para testificar en mi rostro.

9Su furor [me] destrizó, y me ha sido contrario: crujió sus dientes contra mí; contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.

10Abrieron contra mí su boca; hirieron mis mejillas con afrenta; contra mí se juntaron todos.

11Hame entregado Dios al mentiroso, y en las manos de los impíos me hizo estremecer

12Próspero estaba, y desmenuzóme: y arrebatóme por la cerviz, y despedazóme, y púsome por blanco suyo.

13Cercáronme sus flecheros, partió mis riñones, y no perdonó: mi hiel derramó por tierra.

14Quebrantóme de quebranto sobre quebranto; corrió contra mí como un gigante.

15Yo cosí saco sobre mi piel, y cargué mi cabeza de polvo.

16Mi rostro está enlodado con lloro, y mis párpados entenebrecidos:

17A pesar de no haber iniquidad en mis manos, y de haber sido mi oración pura.

18¡Oh tierra! no cubras mi sangre, y no haya lugar á mi clamor.

19Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, y mi testimonio en las alturas.

20Disputadores [son] mis amigos: [mas] á Dios destilarán mis ojos.

21¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios, como con su prójimo!

22Mas los años contados vendrán, y yo iré el camino por donde no volveré.