Santa Biblia — Reina-Valera 1909 · RV1909

Proverbios 18

Elegir capítulo 18 de 31
  1. 1
  2. 2
  3. 3
  4. 4
  5. 5
  6. 6
  7. 7
  8. 8
  9. 9
  10. 10
  11. 11
  12. 12
  13. 13
  14. 14
  15. 15
  16. 16
  17. 17
  18. 18
  19. 19
  20. 20
  21. 21
  22. 22
  23. 23
  24. 24
  25. 25
  26. 26
  27. 27
  28. 28
  29. 29
  30. 30
  31. 31
Elegir versículo 24 versículos
  1. 1
  2. 2
  3. 3
  4. 4
  5. 5
  6. 6
  7. 7
  8. 8
  9. 9
  10. 10
  11. 11
  12. 12
  13. 13
  14. 14
  15. 15
  16. 16
  17. 17
  18. 18
  19. 19
  20. 20
  21. 21
  22. 22
  23. 23
  24. 24

1SEGÚN [su] antojo busca el que se desvía, y se entremete en todo negocio.

2No toma placer el necio en la inteligencia, sino en lo que su corazón se descubre.

3Cuando viene el impío, viene también el menosprecio, y con el deshonrador la afrenta.

4Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; y arroyo revertiente, la fuente de la sabiduría.

5Tener respeto á la persona del impío, para hacer caer al justo de [su] derecho, no es bueno.

6Los labios del necio vienen con pleito; y su boca á cuestiones llama.

7La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma.

8Las palabras del chismoso parecen blandas, y descienden hasta lo íntimo del vientre.

9También el que es negligente en su obra es hermano del hombre disipador.

10Torre fuerte es el nombre de Jehová: á él correrá el justo, y será levantado.

11Las riquezas del rico son la ciudad de su fortaleza, y como un muro alto en su imaginación.

12Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, y antes de la honra es el abatimiento.

13El que responde palabra antes de oir, le es fatuidad y oprobio.

14El ánimo del hombre soportará su enfermedad: mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?

15El corazón del entendido adquiere sabiduría; y el oído de los sabios busca la ciencia.

16El presente del hombre le ensancha [el camino], y le lleva delante de los grandes.

17El primero en su propia causa [parece] justo; y su adversario viene, y le sondea.

18La suerte pone fin á los pleitos, y desparte los fuertes.

19El hermano ofendido [es más tenaz] que una ciudad fuerte: y las contiendas [de los hermanos] son como cerrojos de alcázar.

20Del fruto de la boca del hombre se hartará su vientre; hartaráse del producto de sus labios.

21La muerte y la vida están en poder de la lengua; y el que la ama comerá de sus frutos.

22El que halló esposa halló el bien, y alcanzó la benevolencia de Jehová.

23El pobre habla con ruegos; mas el rico responde durezas.

24El hombre [que tiene] amigos, ha de mostrarse amigo: y amigo hay más conjunto que el hermano.