Santa Biblia — Reina-Valera 1909 · RV1909

Proverbios 28

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1HUYE el impío sin que nadie lo persiga: mas el justo está confiado como un leoncillo.

2Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos: mas por el hombre entendido y sabio permanecerá sin mutación.

3El hombre pobre y robador de los pobres, es lluvia de avenida y sin pan.

4Los que dejan la ley, alaban á los impíos: mas los que la guardan, contenderán con ellos.

5Los hombres malos no entienden el juicio: mas los que buscan á Jehová, entienden todas las cosas.

6Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos, y rico.

7El que guarda la ley es hijo prudente: mas el que es compañero de glotones, avergüenza á su padre.

8El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, para que se dé á los pobres lo allega.

9El que aparta su oído para no oir la ley, su oración también es abominable.

10El que hace errar á los rectos por el mal camino, él caerá en su misma sima: mas los perfectos heredarán el bien.

11El hombre rico es sabio en su opinión: mas el pobre entendido lo examinará.

12Cuando los justos se alegran, grande es la gloria; mas cuando los impíos son levantados, es buscado el hombre.

13El que encubre sus pecados, no prosperará: mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.

14Bienaventurado el hombre que siempre está temeroso: mas el que endurece su corazón, caerá en mal.

15León rugiente y oso hambriento, [es] el príncipe impío sobre el pueblo pobre.

16El príncipe falto de entendimiento multiplicará los agravios: [mas] el que aborrece la avaricia, prolongará sus días.

17El hombre que hace violencia con sangre de persona, huirá hasta el sepulcro, y nadie le detendrá.

18El que en integridad camina, será salvo; mas el de perversos caminos caerá en alguno.

19El que labra su tierra, se hartará de pan: mas el que sigue los ociosos, se hartará de pobreza.

20El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones: mas el que se apresura á enriquecer, no será sin culpa.

21Tener acepción de personas, no es bueno: hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre.

22Apresúrase á ser rico el hombre de mal ojo; y no conoce que le ha de venir pobreza.

23El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua.

24El que roba á su padre ó á su madre, y dice que no es maldad, compañero es del hombre destruidor.

25El altivo de ánimo suscita contiendas: mas el que en Jehová confía, medrará.

26El que confía en su corazón es necio; mas el que camina en sabiduría, será salvo.

27El que da al pobre, no tendrá pobreza: mas el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones.

28Cuando los impíos son levantados, esconderáse el hombre: mas cuando perecen, los justos se multiplican.