Santa Biblia — Reina-Valera 1909 · RV1909

Salmos 90

Elegir capítulo 90 de 150
  1. 1
  2. 2
  3. 3
  4. 4
  5. 5
  6. 6
  7. 7
  8. 8
  9. 9
  10. 10
  11. 11
  12. 12
  13. 13
  14. 14
  15. 15
  16. 16
  17. 17
  18. 18
  19. 19
  20. 20
  21. 21
  22. 22
  23. 23
  24. 24
  25. 25
  26. 26
  27. 27
  28. 28
  29. 29
  30. 30
  31. 31
  32. 32
  33. 33
  34. 34
  35. 35
  36. 36
  37. 37
  38. 38
  39. 39
  40. 40
  41. 41
  42. 42
  43. 43
  44. 44
  45. 45
  46. 46
  47. 47
  48. 48
  49. 49
  50. 50
  51. 51
  52. 52
  53. 53
  54. 54
  55. 55
  56. 56
  57. 57
  58. 58
  59. 59
  60. 60
  61. 61
  62. 62
  63. 63
  64. 64
  65. 65
  66. 66
  67. 67
  68. 68
  69. 69
  70. 70
  71. 71
  72. 72
  73. 73
  74. 74
  75. 75
  76. 76
  77. 77
  78. 78
  79. 79
  80. 80
  81. 81
  82. 82
  83. 83
  84. 84
  85. 85
  86. 86
  87. 87
  88. 88
  89. 89
  90. 90
  91. 91
  92. 92
  93. 93
  94. 94
  95. 95
  96. 96
  97. 97
  98. 98
  99. 99
  100. 100
  101. 101
  102. 102
  103. 103
  104. 104
  105. 105
  106. 106
  107. 107
  108. 108
  109. 109
  110. 110
  111. 111
  112. 112
  113. 113
  114. 114
  115. 115
  116. 116
  117. 117
  118. 118
  119. 119
  120. 120
  121. 121
  122. 122
  123. 123
  124. 124
  125. 125
  126. 126
  127. 127
  128. 128
  129. 129
  130. 130
  131. 131
  132. 132
  133. 133
  134. 134
  135. 135
  136. 136
  137. 137
  138. 138
  139. 139
  140. 140
  141. 141
  142. 142
  143. 143
  144. 144
  145. 145
  146. 146
  147. 147
  148. 148
  149. 149
  150. 150
Elegir versículo 17 versículos
  1. 1
  2. 2
  3. 3
  4. 4
  5. 5
  6. 6
  7. 7
  8. 8
  9. 9
  10. 10
  11. 11
  12. 12
  13. 13
  14. 14
  15. 15
  16. 16
  17. 17

1Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio en generación y en generación.

2Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

3Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

4Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche.

5Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; como la hierba que crece en la mañana:

6En la mañana florece y crece; á la tarde es cortada, y se seca.

7Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos conturbados.

8Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros á la luz de tu rostro.

9Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; acabamos nuestros años como un pensamiento.

10Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.

11¿Quién conoce la fortaleza de tu ira, y tu indignación según que debes ser temido?

12Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.

13Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos.

14Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

15Alégranos conforme á los días que nos afligiste, y los años que vimos mal.

16Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos.

17Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.